Cuando BØLZER irrumpió en el underground con Aura en el 2013, el impacto fue inmediato. Su black/death ritualista, cargado de épica primitiva y una identidad muy definida, los posicionó rápidamente como una banda a seguir. Soma confirmó que el proyecto no estaba interesado en repetirse, aunque dejó sensaciones divididas. Con ese antecedente, Hero llegó rodeado de expectativas enormes y terminó convirtiéndose en uno de los lanzamientos más debatidos de la discografía del dúo suizo.
Desde el inicio se nota que Hero no pretende repetir el golpe directo de Aura. Es un álbum más amplio, que se despliega con calma y construye atmósferas de manera gradual. Las guitarras conservan ese sonido cavernoso característico, pero ahora se mueven con más espacio, permitiendo que las melodías crezcan lentamente. La agresión sigue presente, aunque aparece dosificada y puesta al servicio de estructuras largas y atmosféricas.

Uno de los elementos más discutidos es el uso de voces limpias. KzR amplía su registro vocal de manera mucho más explícita que en trabajos anteriores, y esa decisión divide aguas. En algunos pasajes refuerzan el carácter heroico y casi mítico del disco; en otros rompen la tensión y pueden resultar incómodas para quienes esperan un enfoque más crudo. No se trata de un detalle menor, sino de una elección central que define el espíritu del álbum y explica gran parte de la polémica que lo rodea.
En lo instrumental, Hero ofrece momentos de enorme solidez. Composiciones como “Phosphor” o “I Am III” muestran a BØLZER en pleno control de su lenguaje, con riffs hipnóticos, cambios de ritmo bien medidos y una sensación constante de avance. La producción, clara y poderosa, refuerza esta idea de grandeza, aunque para algunos oídos puede resultar demasiado pulida en comparación con la aspereza de sus primeros lanzamientos.
Más que un disco inmediato, Hero es un álbum que exige tiempo. No todo impacta al primer contacto y varias ideas están pensadas para desplegarse lentamente. Esa misma ambición es, al mismo tiempo, su mayor virtud y su principal punto de fricción. Algunos encontrarán aquí una obra madura, introspectiva y valiente; otros verán un trabajo irregular que no alcanza la intensidad ni el filo de Aura.
Lo indiscutible es que Hero marcó un punto de inflexión para BØLZER. No busca complacer ni repetir fórmulas, sino avanzar hacia una visión más épica y personal. Amado o resistido, se consolidó como una pieza clave en la historia del dúo suizo.
